miércoles, 23 de noviembre de 2016

Una evolución de la felicidad




Sólo quiero que seas feliz. Gracias mamá. Eso se sintió como una tonelada de ladrillos cuando fui a la universidad. No sabía lo que me haría feliz. Pensé que estaba solo en esta confusión en particular, que nací de esta manera. Hay algo de verdad en esto. Investigadores de la Universidad de Minnesota estudiaron gemelos idénticos separados al nacer y se encontró que la mitad de nuestra felicidad es cableada; que está en nuestros genes.